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Síndrome de estrés de la tibia medial

Descripción

Si usted es como la mayoría de la gente, es probable que en ocasiones se estrese. Y posiblemente tenga un buen motivo para estresarse. Su jefe tal vez le encargó un proyecto de cincuenta horas de duración que quiere tener listo para el fin de semana. O tal vez su perro encontró ese rollo de billetes de cien dólares que había escondido bajo el colchón y decidió que era el bocadillo más sabroso del mundo. O tal vez su hijo adolescente salió a comprar helado con sus amigos y volvió con una multa por doscientos dólares y su automóvil con daños que costarán miles de dólares en ser reparados.

Y, si usted es como la mayoría de las personas, este estrés puede hacer que usted se salga de sus casillas. Probablemente comience a frotar sus dientes, luego comenzará a arrancarse uno a uno sus cabellos, golpeará su puño contra la mesa (y a veces incluso su cabeza), gritará pidiendo piedad al cielo y, si las cosas empeoran aún más, comenzará a sacarse su ropa y se arrojará a la fuente de la plaza.

Ahora bien, sus piernas tienen mejores modales que usted (la mayoría de las veces). Por ejemplo, en vez de hacer un papelón en la fiesta de la oficina, sus piernas, cuando están estresadas, desarrollan el síndrome de estrés de la tibia medial. Estamos hablando de un cierto tipo de estrés aquí, generalmente provocado por correr o estar parado sobre superficies duras o subir y bajar pendientes, tener sobrepeso, tener pie plano, usar calzado desgastado, practicar deportes que implican detenerse y volver a correr rápidamente (como el baloncesto) y no entrenar adecuadamente para actividades vigorosas. En resumen, estamos hablando de tensionar los músculos que se conectan con el hueso de su pierna inferior (la tibia) o el tejido fino que cubre al hueso. Tanto los músculos anteriores de su pantorrilla como los posteriores pueden sufrir el síndrome de estrés de la tibia medial. Estos músculos y tejidos pueden inflamarse cuando están tensionados, lo cual significa que se sentirá incómodo hasta que pueda lograr que sus piernas vuelvan a calmarse.

El síndrome compartimental, un problema muy grave en el cual la hinchazón de los tejidos provoca que haya menos flujo sanguíneo hacia una cierta parte del cuerpo, también puede provocar dolor en la pantorrilla, y a veces puede confundirse con el síndrome de estrés de la tibia medial. También las fracturas por tensión pueden ser el culpable de este problema. De modo que, si su dolor es constante o grave, o si nota que su pierna luce pálida, débil o ha perdido cierta sensibilidad, definitivamente debe consultar a un médico.

Síntomas

El síndrome de estrés de la tibia medial se caracteriza por una sensación de dolor a lo largo de la parte delantera de su pantorrilla (aunque cualquier malestar en la pantorrilla podría llamarse  síndrome de estrés de la tibia medial). Este dolor puede desaparecer al detener su actividad (al menos al comienzo), pero, como sus músculos siguen estresados, pueden comenzar a dolerle bastante y todo el tiempo. Su pierna también puede hincharse un poco.

Si nota que la hinchazón empeora o si el dolor está asociado a una caída u otro traumatismo, o si persiste y no mejora con el tratamiento en su hogar, es recomendable consultar al podiatra, quien podrá evaluar su condición y recetarle el mejor tratamiento posible.

Diagnóstico

Los podólogos no necesariamente son personas metidas (y ciertamente no quieren provocarle más estrés del que tal vez ya esté sufriendo), pero para diagnosticar correctamente su problema su podiatra amigo probablemente deba hacerle algunas preguntas sobre su dolor. Estas preguntas probablemente incluyan hace cuánto tiempo sufre estos síntomas, qué tan graves son, si han empeorado, si está sufriendo dolor y qué ha hecho para tratar el dolor hasta ahora.

Además de esta historia clínica, su médico tal vez quiera realizar un examen físico de su pantorrilla y puede sugerir que se haga radiografías u otro estudio de diagnóstico por imágenes para descartar otras causas posibles de su dolor, como una fractura por tensión.

Tratamiento

Es muy probable que comience a tratar su síndrome de estrés de la tibia medial en su casa, pero (dependiendo de la causa final de su dolor), su podiatra tal vez le recomiende ciertos tratamientos sencillos para aliviar sus síntomas, incluyendo el método RICE (sigla que significa rest/descanso, ice/hielo, compression/compresión y elevation/elevación):

Descanso: en primer lugar, si le duelen sus pantorrillas, déles un descanso. No sea como ese jefe maldito/perro maleducado/adolescente insoportable con sus pantorrillas. Deje de hacer lo que le esté causando dolor y realice otra actividad que le provoque menos tensión, como nadar, caminar o andar en bicicleta (a menos que tenga que andar en bicicleta en medio de un embotellamiento). Use sus piernas lo menos posible mientras se curan.

  •  Hielo: para reducir la hinchazón y el dolor, puede aplicar hielo sobre su pierna durante 20 minutos entre cuatro y ocho veces por día (con al menos un descanso de 40 minutos entre cada aplicación) y hacer esto durante algunos días si lo necesita. Por cierto, le recomendamos aplicar el hielo sobre una toalla fina para no quemarse con el hielo.
  • Compresión: envolver su pierna fuertemente con una venda elástica puede ser útil, pero si el dolor empeora o nota hinchazón debajo de la venda, debería aflojarla.
  • Elevación: mantenga sus piernas elevadas sobre el nivel del corazón tanto como pueda, y definitivamente mientras duerme. Esto reduce la cantidad de sangre que circula en la zona afectada, lo cual significa que su hinchazón (y su dolor) deberían disminuir.

Hay otras cosas que pueden ayudarle, como los analgésicos como el ibuprofeno (un antiinflamatorio), el acetaminofeno o la aspirina. También puede reducir el estrés que sufren los músculos de sus piernas durante la actividad física usando un calzado adecuado (en caso de que se lo pregunte, esto no incluye ese par de zapatos que tiene desde que iba a la universidad hace 20 años) y posiblemente comprar soportes para su arco o plantillas recetadas. También es una buena idea aumentar sus niveles de actividad gradualmente. Pruebe practicar entrenamiento cruzado y levantar los pies para fortalecer sus músculos.

Bien, tal vez deba desembolsar más dinero por el accidente de su adolescente, extraer pedazos del retrato de Ben Franklin de la boca de su pastor alemán o pasar varias noches sin dormir para terminar con ese proyecto a tiempo, pero al menos sus piernas estarán calmadas, felices y dichosamente libres de estrés.