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Inflamación aguda

Descripción

Muchas cosas pueden causar una inflamación en el pie o en el tobillo. La inflamación aguda ocurre cuando los síntomas son provocados por un problema repentino en el pie, por ejemplo una lesión (como un esguince de tobillo) o incluso, una infección. Algunas personas también sufren inflamación crónica, esto significa que hay problemas continuos en el pie o en el tobillo, como la artritis.

Aunque la inflamación no luce bien, y puede ser bastante alarmante, es la respuesta natural del cuerpo hacia una lesión. Ocurre porque el cuerpo envía más sangre a la zona lesionada para estimular la curación. Sin embargo, una mayor cantidad de sangre también significa que el cuerpo no puede drenar la zona de manera eficaz; se puede acumular líquido y ejercer presión sobre los nervios, lo cual provoca dolor.

Síntomas

Cualquiera sea la causa de la inflamación, puede ser bastante incómoda e incluso dolorosa. La zona inflamada generalmente luce colorada, caliente al tacto e hinchada (otro término que puede utilizar para explicar que su pie o su tobillo se está convirtiendo en un malvavisco humano es “hinchado”).

Tratamiento

El podiatra es la persona más capacitada para determinar la causa de la inflamación y, por ende, determinar qué tratamiento le conviene. Sin embargo, usted puede hacer algunas cosas para sentirse más cómodo. Sólo recuerde: RICE (por su sigla en inglés) reposo, hielo, compresión y elevación.

Reposo: no trate de caminar si su pie o su tobillo están lastimados y trate de no moverlos mucho.

Colocar hielo reduce el flujo de sangre  en la zona y logra que se reduzca la inflamación, lo que debería provocar menos dolor en la zona. Coloque hielo en una bolsa y envuélvala en una toalla fina, luego coloque todo el paquete sobre la zona inflamada durante 20 minutos, retírelo durante 40 minutos. Repita el procedimiento pero retire el hielo mientras duerme y si su piel comienza a verse azul o blanca, quite el hielo enseguida y no vuelva a colocarlo durante las próximas horas. Además, nunca coloque hielo directamente sobre la piel, ya que no desea que la zona se congele, sino que se reduzca la inflamación.

La compresión también reduce el flujo de sangre en la zona y ayuda a estabilizar el pie y el tobillo. Envuelva la zona firmemente con una venda, pero no muy ajustada. La venda puede estar un poco más ajustada en la zona de los dedos, pero no muy ajustada en la base de la pierna. Si su pie comienza a latir, probablemente sea porque la venda está muy ajustada, trate de aflojarla un poco.

Al elevar la zona, permite que todo ese líquido adicional drene de vuelta al corazón de manera más sencilla, y así, se disminuye la inflamación. Para elevar la zona correctamente, deberá nivelarla o colocarla un poco más alto que el corazón. Si está acostado, apoye el pie sobre algunos almohadones, asegúrese de que la rodilla esté un poco flexionada mientras descansa sobre los almohadones, no apoye el pie con la rodilla o la pierna totalmente extendidas. Si está sentado, coloque el pie un poco más alto que la cintura.

Recuerde, el método RICE es muy útil para reducir el dolor y la inflamación de la zona. No obstante, la causa subyacente de la inflamación puede requerir una visita al podiatra, que puede sugerir distintos métodos de tratamiento para la lesión específica que usted haya sufrido. Algunas lesiones pueden ser bastante graves y quizás requieran cirugía. Asegúrese de hablar con su podiatra sobre todos los tratamientos disponibles.