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Complicaciones de la Diabetes Y Prevención de las Amputaciones

¿Qué es la diabetes?

Es verdad que muchas condiciones médicas no tienen absolutamente nada que ver con el pie. Los resfriados, por ejemplo, no se relacionan particularmente con los cuidados podiátricos (a menos que estornude tan fuerte como para tropezarse por accidente con la punta de la mesa y quebrarse un dedo). Sin embargo, algunas enfermedades o condiciones médicas están muy vinculadas a los pies, y la diabetes es definitivamente una de esas condiciones.

La diabetes es una enfermedad por la cual nuestro cuerpo es incapaz (en el caso de la diabetes Tipo I) de producir insulina (una hormona que ayuda que el cuerpo procese el azúcar), o bien que hace que su cuerpo no responda a la insulina que se produce (en el caso de la diabetes Tipo II). Esto lleva a que haya demasiada azúcar en la sangre, lo cual a su vez puede dañar los vasos sanguíneos, los nervios, los riñones, el corazón, los ojos y los pies. Se estima que alrededor de 24 millones de estadounidenses sufren de diabetes, y que hasta una cuarta parte de esas personas puede no saber que tiene la enfermedad.

Como la diabetes puede ser muy perjudicial para su salud general, debe hablar de inmediato con su doctor si comienza a experimentar alguno de sus síntomas. Entre los signos comunes de diabetes se incluyen un aumento de la sed, de la micción, hambre extrema, fatiga, pérdida de peso inexplicable (esto, que a menudo es motivo de felicidad, no es normal y puede ser peligroso), una sensación de hormigueo o falta de sensibilidad (adormecimiento) en sus extremidades (manos y pies), visión borrosa o heridas que tardan en cicatrizar.

Si usted tiene diabetes, no lo niegue. Ignorar el problema puede hacer que su salud se descontrole completamente. En cambio, si es consciente de su diabetes, mantiene sus niveles de glucosa bajo control y controla los problemas que puedan surgir, podrá evitar complicaciones más graves y extender su vida. Recuerde que el sólo hecho de reconocer que tiene diabetes no significa que tenga que resignarse a perder sus extremidades o sufrir muchísimos problemas. Se pueden hacer muchas cosas para evitar las complicaciones y así proteger la salud de sus pies, y su vida.

Posibles complicaciones para los pies

La diabetes puede provocar dos problemas muy graves que se relacionan estrechamente con la salud de los pies: daños a los nervios y daños a los vasos sanguíneos. Si sus nervios se dañan (algo que también se conoce como neuropatía diabética periférica) es posible que no se dé cuenta cuando sus pies se lastiman, de modo que continúa caminando o no se los trata, y esto puede provocar incluso más daños. Los problemas de circulación hacen que los diabéticos tengan una cicatrización más lenta de sus lesiones o infecciones. Los pies son particularmente susceptibles a los problemas de circulación, ya que son la parte del cuerpo que más lejos está del corazón, y la sangre de sus pies tiene que combatir la gravedad para subir hasta el corazón. Básicamente, aunque tenga un corte pequeño o una mínima irritación en su pie, esto puede generar grandes problemas. De hecho, puede provocar una infección y, en última instancia, la muerte de los tejidos.

Debajo indicamos cuáles son algunas complicaciones posibles que puede provocar la diabetes. Por favor, recuerde que no le brindamos esta información con el objetivo de aterrorizarlo y hacerlo recluir en un cuarto oscuro donde no tenga que poner sus pies en el piso nuevamente, pero es muy importante que comprenda la gravedad de las complicaciones de la diabetes, para que se tome el tiempo necesario de resolver los problemas antes de que pongan en riesgo su vida.

  • Úlceras: ésta es una complicación muy común de la diabetes. Básicamente, las úlceras se forman en áreas de la piel que están bajo presión, lesionadas (como un lugar con un pequeño corte) o irritadas. Debido al daño que se provoca a los nervios, las personas con diabetes no siempre pueden sentir que se está desarrollando una irritación. Si no se protege esta piel irritada tomando las medidas correspondientes (como por ejemplo cambiar el calzado, colocar almohadillas en la zona, etc.), la piel se puede rasgar por completo y dejar una herida abierta, es decir una úlcera. Lamentablemente, las personas con diabetes también tienen problemas para cicatrizar su piel (debido a los problemas de circulación), por lo cual estas úlceras tardan en sanar y se pueden infectar con facilidad. Incluso, pueden empeorar tanto que en algunos casos se debe amputar una parte del pie, el pie entero o incluso su pierna. En algunas circunstancias muy graves, las úlceras pueden poner en riesgo su vida.
  • Callos: los callos no son propiedad exclusiva de los diabéticos. Se forman cuando la piel sufre una presión inusual del calzado, o se pueden formar como resultado de una deformidad en el pie. No obstante, los diabéticos pueden ser particularmente susceptibles a estos problemas ya que (nuevamente debido al daño en los nervios) les resulta difícil notar cuándo los zapatos u otras cosas les irritan los pies. Si no se tratan adecuadamente, los callos pueden generar fácilmente úlceras, por lo cual es fundamental tratar estos problemas en forma precoz.
  • Dedos martillo y juanetes: la neuropatía (daño a los nervios) no sólo afecta a su capacidad para sentir a través de su piel. Recuerde que son los nervios (señales que se transmiten desde su cerebro) los que hacen que sus músculos se muevan. De modo que, el daño a estos nervios también puede debilitar y cambiar el tono de sus músculos. Así, se desarrollan los dedos martillo o juanetes y esto puede generar úlceras cuando sus pies comienzan a sentir presión en lugares inusuales.
  • Piel seca: es raro pero es cierto: la falta de circulación adecuada y el daño a los nervios puede hacer que la piel de sus pies se reseque y se agriete. Ahora bien, los pies secos pueden no parecer un problema grave, pero si no se tratan, la piel se puede agrietar, esto puede provocar infecciones y esto puede llevar a la amputación.
  • Problemas en las uñas: las uñas encarnadas y los hongos en las uñas no se restringen a las personas con diabetes. Lamentablemente, los diabéticos pueden no notar estos problemas (nuevamente debido al daño en los nervios) y esto puede provocar una infección.
  • Pie de Charcot: el pie de Charcot es una complicación muy grave de la diabetes. Imagine qué sucedería si se fracturara un hueso de su pie (puede ser una fractura muy pequeña) y luego continuara caminando normalmente y durante mucho tiempo. Realmente suena horrible, ¿no le parece? Esto es lo que sucede con el pie de Charcot. Debido al daño en los nervios (la amenaza constante de la diabetes) una persona diabética puede no darse cuenta de que se ha fracturado el pie. Si bien una persona cuyos nervios funcionan a la perfección puede estar llorando del dolor sin siquiera poder pararse, un diabético puede seguir caminando sin problemas y no notar el daño que le provoca constantemente a su pie debido al peso que coloca sobre éste. En última instancia, el tejido blando del pie se destruye, los huesos se dañan gravemente y la única opción puede ser la cirugía o incluso la amputación.

Qué puede hacer

Bien, antes de pensar en que su vida con diabetes será sombría y estará repleta de problemas en los pies, recuerde que es totalmente posible cuidarse, controlar su diabetes y cuidar sus pies. Tratar los problemas en forma precoz (y evitar los problemas cada vez que sea posible) es fundamental para evitar complicaciones a futuro. Aquí le damos algunos consejos útiles:

  • Mantenga su glucosa controlada: su médico de cabecera puede ayudarle con esto, pero es fundamental que controle su nivel de glucosa entre cada visita. Recuerde que los problemas con su glucosa pueden provocar un daño en sus vasos sanguíneos y nervios que puede ser muy nocivo para su salud en general (y para sus pies en particular). Mantener ese nivel controlado puede evitar una gran cantidad de problemas.
  • Inspección diaria de sus pies: inspeccionar sus pies diariamente puede parecer una actividad bastante aburrida, pero esas inspecciones son fundamentales para encontrar los problemas en sus pies en forma precoz, en particular si tiene daño en sus nervios. (Para ayudar a que esta actividad sea menos aburrida, puede comenzar sus inspecciones colocándose un sombrero como el de Sherlock Holmes, sosteniendo una pipa (apagada por supuesto) firmemente entre sus dientes y usando una gran lupa). Si no puede ver bien sus pies, o si tiene problemas para llegar a verlos, pídale a un amigo o familiar que le ayude, o bien use un espejo (los espejos con aumento son los mejores) para ver esos lugares difíciles de alcanzar (como la planta del pie). (También puede usar el espejo para recordarse que es una persona hermosa y elogiarse por el fantástico cuidado de sus pies)
    • Preste especial atención a las plantas de sus pies y al espacio entre sus pies, ya que aquí es donde generalmente aparecen los problemas.
    • Controle su piel para ver que no haya signos de irritación o lesiones. Busque rasguños o cortes (sin importar qué tan pequeños sean), ampollas, sarpullidos, signos de infección como enrojecimiento, secreciones o mal olor, o posiblemente cambios en el color de la piel o pérdida de vello en su pie o sus dedos.
    • Controle sus uñas para ver que no tengan problemas ¿Tienen un color amarillento o nota algún otro cambio en el color? ¿Están más gruesas, deformadas, estriadas o simplemente no le crecen?
    • Busque signos de posibles fracturas en sus pies. Controle sus pies en general para ver que no estén enrojecidos, calientes o tibios al tacto, hinchados o que han cambiado de forma, tamaño o dirección.
    • Si nota alguna de las características mencionadas en sus pies, consulte a su podiatra lo antes posible. No suponga que el problema se irá solo y no espere a que se solucione sin ayuda. Tratar sus problemas en forma precoz es FUNDAMENTAL para el cuidado del pie diabético. Si lo hace, reducirá considerablemente sus posibilidades de tener complicaciones más graves.
    • Establezca un horario específico para la inspección diaria de sus pies, para asegurarse de no olvidarlo.
  • Limpie sus pies: lávese los pies todos los días con agua tibia y un jabón suave. (Incluso puede hacer que esta actividad forme parte de su régimen de inspección de sus pies, si lo desea). Asegúrese de probar la temperatura del agua con su mano (o con su codo si no tiene mucha sensibilidad en sus manos) para asegurarse de que no esté demasiado caliente o pídale a otra persona que controle la temperatura del agua. Seque bien sus pies con cuidado usando una toalla suave y prestando especial atención a la piel entre sus dedos. Puede usar talco en polvo (también conocido como talco para bebés) para retirar la humedad de su piel, pero asegúrese de limpiar todo residuo de polvo, especialmente entre sus dedos. No remoje sus pies en agua a menos que su podiatra se lo aconseje.
  • Use el calzado adecuado: hay ciertos calzados que pueden exponer sus pies a las lesiones, provocar una presión importante o colocar sus dedos en una posición anti natural, por lo cual es importante evitarlos. Estos zapatos son las sandalias (especialmente las que tienen una tira entre los dedos), las ojotas y los zapatos de taco alto. En cambio, debe usar zapatos cómodos, que le queden bien y que tengan capellada de cuero blando que se adapte a la forma de sus pies. (El calzado deportivo para correr o caminar puede ser una buena opción). Use calcetines pero evite los calcetines o medias que tengan costuras, ya que esto puede provocar irritación (y potencialmente una úlcera). (Puede preguntarle a su podiatra cuáles son los zapatos y calcetines diseñados especialmente para diabéticos). Siempre controle la parte interna de sus zapatos antes de colocárselos y luego de quitárselos, asegurándose de que el interior sea suave y que no haya objetos extraños dentro (como piedras pequeñas o arañas horribles).
  • Lubrique la piel seca: aplique una capa fina de crema hidratante (se recomienda usar la crema Cetaphil) en las plantas de sus pies cuando aún están húmedos. Evite colocar crema entre los dedos de sus pies, ya que esto puede provocar hongos.
  • Córtese las uñas: córtese las uñas en forma recta. Si redondea las puntas, puede hacer que se le encarnen las uñas y que luego se le infecten. Si mantiene sus uñas cortadas correctamente también puede reducir la presión dentro de sus zapatos y ayudar a evitar otras complicaciones.
  • Baje de peso: esto puede ser un poco más difícil. También es probable que no tenga sobrepeso, pero la realidad es que la mayoría de los pacientes diabéticos también tienen exceso de peso. Además de mejorar su salud en general, bajar de peso le ayudará a quitar presión de sus pies y así evitar problemas a futuro. Siempre debe consultar a su médico a la hora de realizar un plan nutricional, especialmente si es diabético.
  • Ejercicio: junto con una buena dieta para bajar de peso, el ejercicio puede ayudar a mejorar la circulación y el estado de sus pies. Caminar suele ser el mejor ejercicio para los diabéticos, pero debe consultar a su médico de cabecera y a su podiatra antes de comenzar con un régimen de ejercicios. (Además, asegúrese de preguntarle a su podiatra cuál es el mejor calzado deportivo que puede usar para hacer ejercicios, ya que puede darle muy buenas ideas).
  • Promueva la circulación de sus pies: puede ayudar a que la sangre fluya mejor hacia sus pies con sólo colocar sus pies en alto mientras está sentado. (Colocar sus pies en alto mientras está parado seguramente no le servirá). También puede realizar pequeños ejercicios con sus pies, como mover sus dedos de un lado al otro y mover sus pies hacia arriba y hacia abajo durante unos cinco minutos. Pruebe hacer esto de dos a tres veces por día.
  • Consulte a su podiatra: consulte a su podiatra al menos dos veces al año y asegúrese de decirle que tiene diabetes. Consulte a su podiatra de inmediato si nota que tiene ampollas, pinchazos, dolor en sus piernas o pies (el dolor en las piernas puede ser un signo de una arteria obstruida), cambio en el color de sus pies o sus uñas, pérdida de sensibilidad o si hay una zona de su pie con mayor o menor temperatura.

Lo que NO debe hacer

Si bien hay ciertas cosas que debe hacer cuando tiene diabetes, también hay ciertas cosas que debe evitar.

  • NO camine descalzo: ya sea dentro o fuera de su casa, sus pies pueden pisar cosas en el piso que pueden provocarle daños, como juguetes de plástico muy pequeños, trozos de vidrio, uñas o piedras muy afiladas (aunque, por supuesto, debería barrer su piso para que nunca haya este tipo de cosas tan peligrosas). Como sus pies pueden no sentir cuando pisa algunas de estas cosas (y por lo tanto sufrir un daño y hacer que usted siga caminando sobre su lesión), debe evitar el problema por completo usando zapatos (CON calcetines) en todo momento. Excepto en la cama. Sus pies están bastante seguros ahí (por supuesto, puede usar calcetines en la cama para mantener sus pies tibios).
  • NO coloque cosas alrededor de sus piernas: evite usar ligueros o medias a la altura de la rodilla (o elásticos para sostener sus medias) ya que reducen la circulación de sus pies y exacerban los problemas circulatorios. Las trusas, las medias a la altura del muslo e incluso las medias de hombre pueden ser un problema si el elástico es demasiado ajustado.
  • NO exponga sus pies al frío o calor extremo: nuevamente, debido a los problemas en sus nervios, es posible que no sienta cuando la piel de su pie está demasiado caliente o demasiado fría y por lo tanto, puede no darse cuenta cuando el calor o el frío extremo provoca un daño a sus pies. Para evitar problemas, no camine sobre el pavimento caliente, nunca use una bolsa de agua caliente ni una almohadilla térmica sobre sus pies (si tiene frío en los pies póngase calcetines), tenga cuidado con la calefacción del automóvil durante sus viajes y no coloque hielo sobre sus pies si siente calor. Además, recuerde colocar siempre protector solar a sus pies para evitar que se le quemen con el sol.
  • NO se corte las callosidades ni los callos por su cuenta: si trata de realizarse una “cirugía casera” en sus callos o callosidades, corre el riesgo de cortar demasiada piel o infectarse. Si necesita retirarlos, recuerde que su podiatra tiene mucha habilidad para realizar esta actividad. También puede enseñarle cómo retirarse las callosidades (las que no son demasiado gruesas) con una piedra pómez o una lima de cartón, pero sólo si promete que seguirá sus consejos al pie de la letra. NUNCA use los removedores químicos de callosidades o callos, ya que pueden carcomer piel sana y provocar infecciones.
  • NO use plantillas para el pie de venta libre: su podiatra probablemente le recete unas plantillas especiales para su pie, por lo cual es recomendable evitar los soportes para el arco o las plantillas de venta libre.
  • NO fume: fumar puede reducir aún más su circulación, lo cual provocará más complicaciones a su cicatrización. Deje de fumar lo antes posible para evitar más problemas.
  • NO beba en exceso: del mismo modo que fumar puede dañar su circulación, el alcohol puede acelerar el daño a sus nervios que ya provocó la neuropatía. Esto hace que usted no sea capaz de detectar una lesión u otros problemas en sus pies. Evite beber en exceso.
  • NO se cruce de piernas: si cruza las piernas mientras está sentado (o incluso acostado) puede comprometer la circulación de sus piernas y sus pies. Tal vez luzca bien, pero recuerde que su salud es más importante que su aspecto (Sí, a pesar de lo que dicta la industria de la moda)

Lo que puede hacer su médico

Si tiene diabetes, necesitará un equipo de médicos especialmente capacitados para ayudarle a cuidar su cuerpo. Su médico de cabecera es uno de los miembros de su equipo de médicos y puede ayudarle a controlar los niveles de glucosa, entre otras cosas. Los oftalmólogos le ayudan a controlar su vista y su podiatra le ayuda con el cuidado tan importante de sus pies.

Visite periódicamente a su podiatra (al menos dos veces al año) para que le revise los pies y así ayudará a evitar a que sus problemas se conviertan en desastres. Su podiatra está capacitado para detectar problemas en forma precoz. No obstante, puede ayudarle a su médico si controla diariamente sus pies. Nuevamente, es fundamental que consulte inmediatamente a su podiatra si nota alguna ampolla, hematomas o sangrado alrededor de sus callosidades, pinchazos, lastimaduras, uñas encarnadas, úlceras (especialmente si la zona alrededor de las mismas está enrojecida), pérdida de sensibilidad o una zona con mayor o menor temperatura.

A nadie le agradan las amputaciones. De hecho, su podiatra hará todo lo posible para evitarlas. Afortunadamente se han desarrollado muchas técnicas para ayudar a los diabéticos en el proceso de cicatrización. Su podiatra es experto en curar heridas y usará todas las herramientas disponibles para ayudarle durante este proceso. Otra opción puede ser la cirugía, dependiendo de su estado general y el estado de su pie.

A veces la amputación es necesaria

Lamentablemente, a pesar de sus esfuerzos y los de su podiatra, a veces es necesario realizar una amputación para detener una infección antes de que se extienda al resto de la extremidad, o a todo el cuerpo. Estas amputaciones pueden ser la mejor opción para salvar su extremidad, o incluso su vida. Su podiatra le comentará cuáles son sus opciones en caso de que este proceso sea necesario.

Recuerde que la amputación siempre es el último recurso. En la mayoría de los casos, se puede evitar con sólo visitar periódicamente con su médico, controlar su diabetes adecuadamente y revisarse diariamente sus pies. Si nota los problemas en forma precoz y los trata de inmediato, podrá evitar complicaciones más graves. Así que, en resumen, controle siempre su diabetes y es menos probable que lo tome por sorpresa.